Terapia de ondas de choque para disfunción eréctil: qué es y cómo funciona


Descubre qué son las ondas de choque para la disfunción eréctil, cómo funcionan y qué se conoce actualmente sobre sus posibles beneficios.
La disfunción eréctil es un problema que afecta la capacidad de conseguir o mantener una erección suficiente para mantener una relación sexual. Aunque existen diferentes alternativas para tratarla, en los últimos años ha aumentado el interés por la terapia de ondas de choque de baja intensidad.
Pero ¿qué son exactamente las ondas de choque? ¿Cómo funcionan sobre el pene? ¿Son dolorosas? ¿Cuántas sesiones se necesitan?
En este artículo te explicamos qué se conoce actualmente sobre esta terapia y por qué puede ser considerada dentro de las alternativas para determinados pacientes.
¿Qué es la terapia de ondas de choque para la disfunción eréctil?
La terapia de ondas de choque extracorpóreas de baja intensidad utiliza pulsos de energía acústica que se aplican sobre diferentes zonas del pene mediante un dispositivo externo.
A diferencia de los medicamentos orales, que buscan facilitar la erección durante el momento de la actividad sexual, esta terapia se ha estudiado por su posible efecto sobre los tejidos y la circulación sanguínea del pene.
La idea detrás del tratamiento es que las ondas acústicas produzcan un estímulo mecánico controlado en los tejidos, desencadenando procesos de reparación y remodelación.
Entre los mecanismos que se han estudiado se encuentra el estímulo de la formación de nuevos vasos sanguíneos y la mejora de la microcirculación.
¿Cómo funcionan las ondas de choque?
Para entenderlo mejor, primero hay que recordar que una erección depende, entre otros factores, de que exista un adecuado flujo sanguíneo hacia el pene.
Cuando existen alteraciones vasculares, los vasos sanguíneos pueden no responder adecuadamente y dificultar la llegada y mantenimiento de la sangre necesaria para conseguir una erección.
Las ondas de choque de baja intensidad buscan generar un estímulo localizado en el tejido que podría favorecer procesos relacionados con la vascularización y la función del tejido eréctil.
Los estudios han investigado mecanismos como la angiogénesis, la mejora de la microcirculación y la remodelación del tejido. Sin embargo, todavía se continúa estudiando cuáles son exactamente los mecanismos responsables de sus posibles beneficios y qué pacientes responden mejor.
¿Cómo se realiza una sesión de ondas de choque?
El procedimiento es externo y no requiere cirugía.
Durante la sesión, el especialista utiliza un aplicador que se coloca sobre diferentes zonas del pene. Las ondas se administran de forma controlada sobre los tejidos.
La información para pacientes de la Asociación Europea de Urología describe sesiones de aproximadamente 15 a 30 minutos, aunque el protocolo puede variar dependiendo del equipo, el esquema utilizado y la evaluación médica.
En general, se trata de un procedimiento ambulatorio y no requiere anestesia.
¿Las ondas de choque duelen?
Una de las características de esta terapia es que es no invasiva.
Durante la aplicación, algunos pacientes pueden percibir pequeños golpes, vibraciones o molestias leves en la zona tratada. La intensidad puede ajustarse según la tolerancia de cada persona.
No se trata de una cirugía ni requiere incisiones.
¿Cuántas sesiones de ondas de choque se necesitan?
No existe un único protocolo universal.
Los estudios clínicos han utilizado diferentes parámetros, incluyendo número de sesiones, frecuencia de aplicación, cantidad de pulsos e intensidad de las ondas. Esta variabilidad es precisamente uno de los aspectos que todavía se investigan.
Por eso, el número de sesiones debe determinarse de acuerdo con la evaluación del paciente y el protocolo utilizado por el especialista.
¿Para quién pueden considerarse las ondas de choque?
La terapia se ha estudiado especialmente en hombres con disfunción eréctil de origen vascular, incluyendo algunos pacientes con cuadros leves o moderados.
Sin embargo, no todos los casos de disfunción eréctil tienen la misma causa.
La dificultad para conseguir o mantener una erección puede estar relacionada con problemas vasculares, diabetes, hipertensión, alteraciones hormonales, determinados medicamentos, enfermedades neurológicas, factores psicológicos y otros problemas de salud.
Por eso, antes de iniciar cualquier tratamiento es importante realizar una evaluación médica que permita identificar los factores que pueden estar influyendo en la función eréctil.
¿Las ondas de choque curan la disfunción eréctil?
Es importante tener cuidado con esta afirmación.
Aunque existen estudios que han encontrado mejoras en la función eréctil después de la terapia con ondas de choque de baja intensidad, la evidencia todavía presenta limitaciones y no permite afirmar que sea una cura para todos los pacientes.
La Asociación Americana de Urología (AUA) considera actualmente la terapia de ondas de choque de baja intensidad como una terapia investigacional para la disfunción eréctil.
Esto significa que la investigación continúa para determinar con mayor precisión qué pacientes pueden beneficiarse, cuáles son los protocolos más adecuados y cuánto tiempo pueden mantenerse los resultados.
¿Ondas de choque o pastillas para la disfunción eréctil?
Las dos alternativas funcionan de manera diferente.
Los medicamentos inhibidores de la PDE5, como sildenafil o tadalafil, actúan facilitando el proceso fisiológico necesario para conseguir una erección cuando existe estimulación sexual.
Las ondas de choque, en cambio, buscan generar un estímulo físico localizado en el tejido y se han estudiado por su potencial efecto sobre los mecanismos vasculares.
Por eso, no se puede decir que una opción sea mejor para todos los hombres.
La elección depende de la causa de la disfunción eréctil, el estado de salud del paciente, sus antecedentes, sus expectativas y la respuesta a tratamientos anteriores.
¿Qué beneficios se han estudiado con las ondas de choque?
Los estudios realizados hasta ahora han evaluado diferentes posibles beneficios, entre ellos:
- Mejoría de la función eréctil en determinados pacientes.
- Posible mejora de la circulación sanguínea del pene.
- Tratamiento no invasivo.
- Ausencia de incisiones quirúrgicas.
- Posibilidad de realizar el procedimiento de forma ambulatoria.
Sin embargo, los resultados pueden variar entre pacientes y todavía existen diferencias importantes entre los protocolos utilizados en los estudios.
¿Qué pasa si las pastillas ya no funcionan?
Que un medicamento para la disfunción eréctil no produzca el resultado esperado no significa que no existan otras alternativas.
Puede ser necesario revisar la dosis, la forma en que se está utilizando el medicamento, otros factores de salud o incluso determinar si existe una causa diferente detrás del problema.
En algunos pacientes pueden considerarse otras opciones terapéuticas, incluida la terapia de ondas de choque, siempre después de una valoración médica.
No es recomendable automedicarse ni aumentar la dosis por cuenta propia.
¿La disfunción eréctil puede ser una señal de otro problema?
Sí.
La disfunción eréctil no siempre es únicamente un problema sexual. En algunos hombres puede estar relacionada con factores cardiovasculares y metabólicos.
Por eso, una evaluación urológica no debería centrarse únicamente en conseguir una erección, sino también en identificar los factores que podrían estar afectando la salud sexual.
Consultar a tiempo puede ayudar a detectar problemas que quizá todavía no producen otros síntomas evidentes.
¿Cuándo consultar a un urólogo?
Si tienes dificultades recurrentes para conseguir o mantener una erección, es recomendable consultar con un especialista.
Especialmente si:
- Tus erecciones son menos firmes que antes.
- Tienes dificultad para mantenerlas durante una relación sexual.
- El problema aparece de manera repetida.
- Los medicamentos ya no producen el mismo efecto.
- Tienes diabetes, hipertensión u otros factores de riesgo.
- El problema está afectando tu vida sexual o tu relación de pareja.
Una evaluación permite determinar la posible causa y conocer qué opciones de tratamiento pueden ser adecuadas para tu caso.
Conclusión
La terapia de ondas de choque para la disfunción eréctil es una alternativa no invasiva que ha despertado interés por su potencial para actuar sobre mecanismos vasculares relacionados con la erección.
Aunque existen resultados prometedores en determinados pacientes, la evidencia científica continúa evolucionando y todavía no puede considerarse una solución universal para todos los hombres.
Por eso, antes de elegir un tratamiento, lo más importante es conocer qué está causando la disfunción eréctil.
Si tus erecciones han cambiado, no tienes por qué acostumbrarte ni automedicarte. Una evaluación urológica puede ayudarte a conocer la causa del problema y determinar qué alternativas son adecuadas para ti.
En InSalud, nuestros especialistas pueden evaluar tu función sexual y orientarte sobre las opciones disponibles según tu caso.